Viajar a Ghana – África
Cómo digo en el vídeo de más arriba, fui a Ghana para reencontrarme con mi primo Pablo y vivir más de cerca su experiencia como voluntario en este país africano. Fueron poco más de dos semanas en las que dio tiempo a muchas cosas: vivir con una familia ghanesa, comer comida exótica, ver el funcionamiento de las ONGs, reflexionar sobre la vida con mi primo, disfrutar de una noche de fiesta en un hotel costero, e incluso vender pizza en un mercado callejero… ¿Pero que se necesita saber si se quiere viajar a Ghana? Quizá este artículo te interese:
¿Visado para viajar a Ghana?
Si, se necesita visado y ha de ser solicitado al menos 15 días antes de la fecha del viaje, aquí dejo el enlace a la web de la embajada de Ghana en España, y a continuación los requisitos:
- Cuatro copias del formulario de solicitud debidamente completado
- Cuatro fotos de tamaño carnet
- Fotocopia del pasaporte el cual no debe caducar antes de 6 meses
- Fotocopia del certificado de vacunación de Fiebre Amarilla (es la única vacuna obligatoria, aunque hay otras recomendadas )
- Referencias de las direcciones de Ghana en las que se va a estar alojado (huésped, hotel,…)
- Prueba de un ticket de vuelta (fotocopia del billete de avión)
- Dinero para pagarlo (dependiendo del visado puede ir de 60€ a 400€)
En ciertos casos se necesitarán más documentos, lo mejor es ponerse en contacto con la embajada para que te informen bien.
¿Cómo encontrar vuelos y alojamiento?
Yo para encontrar buenos precios siempre recomiendo las mismas webs, aunque para gustos los colores:
- Encontrar alojamiento barato en Accra: Hostelworld en Accra
- Encontrar vuelos baratos a Ghana: Skyscanner para Ghana
¿Qué llevar en la maleta a Ghana?
Hay que tener en cuenta que el clima de Ghana por lo general es tropical, las temperaturas más bajas suelen estar en agosto con unos 24 grados de media y las más altas en marzo con 28 grados de media. Es predominante la lluvia, sobre todo en los meses de junio y julio. Dicho de otra forma, hay que estar preparados para el calor y la lluvia, así que:
- Crema solar
- Gorro/gorra
- Gafas de sol
- Impermeable/chubasquero
- Anti-mosquitos
- Afterbite
- Medicamentos para la malaria si no te has vacunado
- Una linterna (en ocasiones puede haber cortes de luz)
- Una cámara de fotos, ¡que nunca falte!
- Adaptador de enchufes de tipo inglés
- El resto de cosas que llevarías a cualquier otro viaje
¿Qué ver en Ghana?
Bueno, hay infinidad de cosas para ver, pero aquí te dejo algunas ideas
- Accra: es la capital del país, situada al sur, en zona costera.
- Kumasi: otra de las importantes ciudades del país, más céntrica.
- Parque nacional Mole: donde podrás ver elefantes.
- Parque nacional de Kakum: dónde podrás cruzar puentes muy chulos.
- Basurero electrónico: no corresponde a lo que visitaría cualquier turista, pero si quieres meditar un poco sobre que estamos haciendo con el mundo, puedes dejarte caer en Agbogbloshie (a las afueras de Accra), donde se encuentra uno de los mayores vertederos de chatarra electrónica, dónde acaba mucha de nuestra mierda europea…
- Cape Coast: una zona costera con su antiguo castillo utilizado para el comercio de esclavos. A continuación dejo un vídeo que grabé a mi primo en la playa de Cape Coast.
Haciendo escala en Estambul
¡Estambul! También conocida como Constantinopla y como Bizancio, la ciudad más poblada de Turquía, más incluso que su capital (Ankara). Para mi uno de los lugares que considero “lugares con magia” de esos a los que siempre se quiere volver…
La locura de las mudanzas en Londres
Antes de empezar, te recomiendo que si buscas consejos a la hora de buscar casa en Londres, o en reino unido, leas éste otro artículo, ya que hoy vengo más que nada a contar los sitios en que acabé viviendo.
Hace ya casi cuatro años que llegué a la capital de UK, me presenté con una maleta en el Hostel Nº Eight, en Willesden, ya que era uno de los hostales más baratos de Londres, aunque pillaba un poco lejos del centro de la ciudad, pero como dice el dicho: “a quien aguas caen, tomates crece”. En ese hostal “viví” alrededor de mes y medio, “viví” entre comillas, porque la palabra más apropiada sería sobreviví jajajajaj. Y si lo dudas, léete este otro artículo.
Encontrar casa en Londres
Hoy vengo con una de consejos sobre Londres, concretamente a la hora de buscar casa. Aunque bueno, algunas cosas serán aplicables también a reino unido…
Lo primero que debes saber, es que es caro… probablemente ya lo sabías, pero bueno, por si acaso yo te aviso. Londres es tan caro, que por eso mucha gente prefiere buscarse la vida en otros sitios de reino unido más económicos.
¡Vuelve Gonzaventuras!
Como muchos sabréis en 2012 emigré a Londres para buscarme allí la vida, quería salir de la rutina, quería medir mis capacidades, quería nuevas experiencias. No voy a negar que hubo momentos muy duros, pero son esos momentos los que nos hacen aprender, y es entonces cuando salimos de nuestra zona de confort para encontrarnos con vivencias increíbles.
Me presenté con 21 años en un país en que nunca había estado, con un idioma diferente, dónde no conocía a nadie y lo único que me acompañaba era una mochila y una maleta casi más grande que yo. Parecía que todo aquello me quedaba grande, no solo la maleta.
Mi viaje de Londres a Venecia
Visita Venecia, esa ha sido la conclusión que he sacado en este viaje. Mucha gente me decía “ ¿para qué vas? Si huele fatal, está muy sucia, llena de italianos, es muy cara, vas solo, bla bla bla , bla bla bla…” Si tienes ganas de ir a Venecia y a ti también te dicen este tipo de cosas, pasa de la gente, y ve. No te vas a arrepentir, de hecho, si hasta ahora no habías pensado en acercarte por allí, deberías ir haciéndolo, porque es uno de esos lugares únicos y mágicos. Es inspiradora, si tantos artistas vivieron allí será por algo. A mí por lo menos me impresionó de forma muy positiva, pero aquí no voy a hablar mucho de Venecia, para ello podéis ver el vídeo, o ir allí en persona y conocerla vosotros mismos. Os voy a hablar más bien de la locura del viaje en si.
El típico día de mierda en Londres.
Hoy he tenido un día de esos en que acabas maldiciendo Londres por todo y acabas pensando “con lo tranquilo que andaba yo en mi pueblacho entre montañas”… Mis últimas semanas ya han sido un tanto complejas, pero mis últimas 24h han sido para pegarse un tiro, pero bueno, por algo tengo una web que se llama Gonzaventuras.
Ayer andaba en el sur de la ciudad (yo vivo en el norte), y a la hora de volver a casa, me encuentro con que el último metro ya había partido, y eran solo las 23.30, ahí es cuando me di cuenta de que “Los Lunis” no fueron inventados para los niños, fueron inventados para los ingleses… Comencé a buscar buses para ir a mi barrio y empecé a cagarme en el famoso transporte público de Londres, que el que viva por aquí sabrá que en realidad es una mierda.
Así que como hoy entraba a currar por la mañana, y no quería tardar horas hasta llegar a casa y dejarme una pasta cambiando de buses, no preguntéis como, pero acabé durmiendo en un antiguo centro de rehabilitación de alcohólicos en el barrio en que me encontraba en ese momento. Si, un trastero, una esterilla en el suelo, mi abrigo de almohada y listo (fue inevitable recordar el día en que acabé durmiendo en un restaurante japonés en Londres, eso da para otra historia…).
Dormí algo menos de cinco horas y me levanté para coger uno de los primeros metros, llegué a casa, cogí el uniforme, la bici, y ale, a currar. Al trabajo ya llegué mosqueado, porque los lunes son el día que yo tengo solicitado para librar, y hoy era lunes, además me estuvieron mareando con la hora a la que tenía que entrar, pero bueno, la pasta me viene bien así que he ido, y cuando he llegado: zas! Día de los que falta personal, lo que se traduce en desastre y estrés laboral… Para colomo, en mi descanso me han mandado a casa a afeitarme porque se me había olvidado, ya ves tú, para hacer hamburguesas… así que mientras pedaleaba esos 10km lo único que he podido comer ha sido un plátano.
Cuando ha terminado mi jornada laboral, he salido sonriente, soñando con llegar a casa, he ido a coger la bici, y la llave del candado se ha partido, pero bueno, he pensado “que no cunda el pánico, si cojo unos alicates aún se puede girar”. La tienda donde compré el candado está al lado del trabajo, he ido y he pedido ayuda, el listo de la tienda ha cogido los alicates para girar la llave, la ha forzado y se ha vuelto a partir. Me ha tocado dejar ahí la bici e irme a casa en mi querido transporte público… Cuando ya estaba en el metro, he caído en la cuenta de que me había dejado el llavero en la bici, con las llaves de casa, el pen drive, etc. en la calle, al alcance de todos. He dado media vuelta corriendo, y menos mal que seguía ahí, porque si no ya no sé que hubiese sido de mí… Lo he cogido, y otra vez, media vuelta dirección casa.
Aunque parezca increíble al final he llegado a casa, he podido comer algo, que estaba hambriento, y me he echado una siesta “tipical spanish” ¡que me hacía falta! Pero ahí no acaba la cosa, mientras escribía esto me he dado cuenta de que mañana hay huelga de transportes, así que no tengo ni bici, ni transporte público, y mañana trabajo, pero bueno, siempre me quedará el rock n roll.
Irse a Londres a la aventura: Los hostales.
Un método muy común de irse a vivir y trabajar a Londres a la aventura es alojándose en un hostal, en España más conocido como albergue, o en Inglés como hostel. Además no es solo un modo para vivir en Londres cuando llegas sin nada, sino que también es un método muy usado por mochileros para viajar por todo el mundo. Yo cuando emigré a la ciudad del Big Ben, fui una de esas personas que optó por esta opción. Además grabé un video sobre ello “31 días viviendo en un hostal en Londres”, a lo largo de este artículo os dejo el vídeo dividido en tres partes.
¿Qué es eso de un hostal? ¿Cómo funciona?
Por norma general, un hostal es un sitio en el que pagas por una cama, es decir, que compartes habitación con más gente, y por tanto baño. Suele haber varias habitaciones con distinto número de camas y en función de tu bolsillo y de tu exquisitez eliges dónde dormir, es una regla de tres inversa: cuanto más barata salga tu cama, con más gente te va a tocar dormir, y cuanto más cara, más a tus anchas vas a poder estar. La cocina también es compartida, los huéspedes pueden cocinar allí, guardar su comida, etc. Lo cual está genial porque te ahorras un dinero sin tener que salir a comer a restaurantes, y además en algunos albergues se ofrece desayuno gratis. Luego están las zonas comunes tipo comedor, sala de estar, en ocasiones bar,… que son perfectas para conocer gente de todas partes, intercambiar historias, y practicar un poco de inglés: el típico “Where are you from?” y el “Where are you going?”…
¿Voy a un hostal? ¿Voy mejor a un hotel? ¿Alquilo una casa?
Hasta que te estabilices en la ciudad, yo recomiendo un hostal por las siguientes razones:
– Es “barato”: es el modo más barato de alojarse si no tienes ningún amigo en Londres o si no quieres pasar la noche con un saco de dormir en la boca de metro.
– Da flexibilidad: siempre y cuando haya plazas, puedes llegar el día que quieras, una vez allí ir reservando noches según mejor te convenga, (semanalmente, diariamente, etc.) y marcharte cuando quieras. Punto muy conveniente si por ejemplo encuentras trabajo en la otra punta de la ciudad, donde puede haber otro hostal más cercano.
– Se hacen amigos: vas a conocer gente de todas partes del mundo, de todas las culturas, colores y sabores. Y además si vienes a Londres sol@ a buscarte la vida, vas a conocer más gente en tu situación, y dejaras de estar sol@ nada más llegar.
– Se habla inglés: si llegas a Londres a la casa de tu primo o del vecino del 5º, empiezas mal directamente, es probable que en un albergue también te juntes con españoles, pero con los demás vas a tener que hablar inglés sí o sí.
– Gran experiencia: en los hostales no te aburres, vas a encontrar muchos personajes, te van a suceder muchas cosas, y van a ser muchas las historias que vas a poder contar después de pasar por un lugar así.
¿A Qué albergue me voy?
Bueno, esta es la respuesta más compleja, ya que todo depende de tus necesidades, pero yo recomiendo hostelworld.com para encontrar y reservar alojamiento barato por todo el mundo, ya que puedes ver las puntuaciones, buscar por precio, en el mapa, leer comentarios, ver las facilidades de cada albergue, etc. Aunque también hay otras opciones como trivago, booking, … Anyway, si vienes a Londres, te recomiendo que esté como muy lejos en zona 3 de metro, ya que a partir de zona 4 todo está demasiado alejado del centro de la ciudad.
Si te ha servido de ayuda este post, te ha gustado, o te han molado los videos, no te olvides de dejar un comentario, seguirme en las redes sociales y suscribirte a mi canal de youtube! Gracias 😉
El Támesis en bici
La Gonzaventura del pasado sábado me llevó unos 70 km fuera de casa. Empezó con mi compañero de pedales Oscar, pedales de los que hacen dar vueltas dos ruedas, y no de aquellos que hacen dar vueltas la cama después de un día de fiesta. Nuestra intención era tirar millas hacia la desembocadura del Támesis, y así hicimos. Como sabíamos que era una gran distancia, echamos en el portaequipajes la tienda de campaña por lo que pudiera pasar, si, aquella que compré hace un tiempo en el Argos por 10 libras…
Bajamos de Kilburn a la City, pasando como siempre por Abbey Road, la calle donde está el paso de cebra de la famosa portada de Los Beatles. A la altura de London Bridge, cogimos el paseo del rio por la orilla sur, y empezamos a recorrerlo dirección este, la verdad que se hacía difícil pedalear entre tanta gente, y entre tanto callejón sin salida, pero las vistas y los sitios por los que fuimos pasando merecieron la pena: El Tower Bridge, Canary Wharf, el barco de Cutty Sark, el meridiano de Greenwich, el 02, las compuertas del Támesis y poco después llegamos al barrio de Woolwich donde paramos a comer.
Tras echarnos la siesta (es broma, esto de la siesta aquí no se lleva), seguimos nuestro camino, ahora era más sencillo pedalear, nos alejábamos de Londres y ya no había gente por los senderos, pero Oscar partió el cable del freno, y poco después yo pinché la rueda, curioso, que tan solo un par de kilómetros antes habíamos comprado un kit de reparaciones por pura casualidad ya que estaba de oferta, aun así bastó con darle aire a la rueda para seguir pedaleando, así que proseguimos.
El paisaje fue cambiando rápido, aquello ya no parecía Londres, no había edificios ni casas, solo campo, me empecé a preocupar, porque se nos caía la noche encima y estábamos en medio de la nada, pero de repente caí en que no anochecía, lo que pasaba es que llevaba las gafas de sol puestas… me quité las gafas, y a lo lejos se empezó a ver un puente inmenso, se nos metió entre ceja y ceja cruzarlo en bici, y fuimos a por él, pero eso de que Oscar no me dejase mirar el GPS complicaba las cosas XD.
Al final encontramos el puente, el cual resultó ser una autopista, preguntamos por allí a una empleada si se podía cruzar, y de todas las palabras raras que nos soltó solo entendíamos que en bici no estaba permitido, pero de repente apareció un hombre con una pcikup del mantenimiento de autopistas, y dijo, “ a, no hay problema, cargáis las bicis en el coche, os montáis y yo os dejo en el otro lado, y todo ello gratis!“ Así que eso hicimos, aunque no cruzamos el puente, mucho más curioso, nos llevó por un túnel que cruza el Támesis por debajo!
Una vez en el otro lado tras despedirnos de aquél buen hombre, ya sí que empezó a anochecer, decidimos que no era buena idea acampar, así que hicimos unos kilómetros más para ir a una estación de tren, y coger un carro de hierro que nos llevase hasta algún lugar donde hubiese metro o autobuses rojos, algún lugar que perteneciese al menos a las afueras de Londres. Al final cogimos un tren a West Hampstead y allí metimos las bicis en la Jubilee line de extranjis arriesgándonos a una multa, pero no pasó nada, nos bajamos en Willesden Green, y a casita tras una gran jornada de 12h.
Irse a Londres a la aventura: El viaje.
Así empezaría un día cualquiera en mi rutinaria vida de parado, pero hoy va a ser un día diferente, hoy voy a romper con esa rutina. Esta es mi historia, pero lo cierto es que podría ser la de cualquier otro de los miles de emigrantes que salen corriendo de España por culpa de la crisis.
Londres, ese es mi destino. Me voy a la aventura, solo, sin conocer a nadie allí, sin conocer la ciudad, sin conocer apenas el idioma, sin trabajo, sin casa. Me imagino que será difícil dejar atrás la vida que me había forjado hasta ahora, dejar atrás mi familia, mis amigos, mis hobbies y empezar de 0. No sé si todo esto saldrá bien o no, pero supongo que merecerá la pena la experiencia. Y bueno, como se suele decir, vida nueva, pelo nuevo. Espero no cagarla con esto tampoco.
España está saliendo de la crisis, está saliendo en avión, y no es para menos, más de 6 millones de parados, más de un 50% de desempleo juvenil, privatización, desahucios, recortes, corrupción. Ya no se trata de derechas ni de izquierdas, de rojo o azul, no, todos gobiernan igual de mal, o peor. Supongo que lo más ético sería quedarme aquí, e intentar cambiar las cosas, pero tampoco me apetece perder el tiempo, así que solo tengo que pegarme una ducha, vestirme, guardar bien mi billete de solo ida, empaquetar mi vida en una bolsa de menos de 15 kilos y en otra de menos de 50 por 40 por 20 centímetros, y ya estoy listo para huir.
Después de coger un bus de Segovia a Madrid, llegar a príncipe pio, coger un metro, otro metro, llegar a barajas y coger el vuelo 815, despegar y ver alejarse el país, llegar a Luton y desembarcar, por fin cojo el bus que me dejará en Londres.
No os voy a engañar, a mí me hubiese gustado ir a Estados Unidos o Australia, pero son países en los que es difícil entrar, Reino Unido sin embargo es Unión Europea, y está al lado de casa. Y dentro de reino unido, me hubiese gustado alguna ciudad costera del sur, con más calidad de vida y menos españoles, pero Londres me parece ir a lo seguro, ya que es donde más trabajo hay.
London, ciudad de las oportunidades, del Big Ben, de las cabinas telefónicas rojas, de la multiculturalidad, de los mercadillos, de la libra, de Picadilly Circus, de los inconfundibles taxis, del carril izquierdo, del rock, del Támesis, de los monumentos, de los museos gratis, de Trafalgar Square, de los grandes parques, del underground, de Oxford Street, y de muchas cosas más.
La verdad es que por lo que he visto en este primer paseo, la ciudad promete, pero ahora solo quiero dormir, estoy cansado del viaje así que voy a coger el metro que me lleva al barrio de Willesden, donde voy a pasar las primeras noches, intentaré no juntarme con españoles, para aprovechar y aprender inglés.










